CHARLIE, EL INSPIRADO.
Escena 1: La primera escena comienza con Charlie sentado pensando. Charlie es un pintor que busca inspiración para hacer una nueva obra de arte pero no sabe que hacer. Se encuentra pensando, concentrado en un objetivo, haciendo una lluvia de ideas en su mente. Por fin algo le viene a la mente, una idea. Una escaza idea que se esfuma tan rápido como se le ocurre. En ese momento es cuando empieza la canción de Charlie. Charlie empieza a preparar todo, coloca los pinceles, llena un vaso con agua, prepara las pinturas y acomoda el lienzo. Todo lo hace rápido porque sabe que esa idea se encuentra en una línea muy delgada y en cualquier momento se esfuma. Pero tratando de no pensar mucho en esa posibilidad, la idea se esfuma.
Escena 2: Charlie se encuentra sentado en su cuarto de pintura, viendo un lienzo en blanco, el cual es su espacio, y es lo que representa su realidad en este momento. Frustrado, Charlie intenta recordar esa idea, busca volver a encontrar esa inspiración que tuvo. Cada vez está más cerca y el puede sentirlo, pero mientras más cerca está y mientras más tiempo pasa, el más se desespera. Pero de pronto un recuerdo le viene a la mente, pero no es algo sólido, es simplemente una emoción, es inspiración, Charlie se siente inspirado. Recuerda esa inspiración que tuvo hace unos momentos… ¡y logra recordar lo que lo había inspirado.
Escena 3: Charlie comienza a pintar ese lienzo. Se nota muy inspirado, trazando unas pinceladas muy delicadas de manera muy rápida con una mirada de locura y felicidad. Parece como un pez en el agua. Pasa un largo lapso de tiempo de el pintando y por fin termina. Su obra de arte esta lista.